Page 103 - revistadigital53
P. 103

Breve lapso en silencio mientras el reloj apura. Occhiuzzi saca
            un papel del bolsillo y recuerda una anécdota de un médico
            que atendía a pacientes terminales. En una charla con jóvenes
            profesionales, el médico enumeró las tres cosas que los pacien-
            tes le pedían: que golpeen en nuestra habitación, que cuando
            salgan se despidan y que cuando hablen nos miren a los ojos.

                    "Ninguno pidió la cura de su enfermedad,
                        sólo pedían respeto", concluyó.

            "SOLÍA SER MÉDICO"

            Solía ser médico. Ahora soy prestador de salud .
            Solía practicar la medicina. Ahora trabajo en un sistema geren-
            ciado de salud.
            Solía tener pacientes. Ahora tengo una lista de clientes.
            Solía diagnosticar. Ahora me aprueban una consulta por vez.
            Solía efectuar tratamientos. Ahora espero autorización para
            proveer servicios.
            Solía tener una práctica exitosa colmada de pacientes. Ahora
            estoy repleto  de papeles.
            Solía emplear mi tiempo para escuchar a mis pacientes.
             Ahora debo utilizarlo para  justificarme ante los auditores.
             Solía tener sentimientos.  Ahora solo tengo funciones.
             Solía ser médico.  Ahora no se lo que soy









                              ORACION :
               SEÑOR, Ayúdame a decir la verdad delante de los
               fuertes  y a no decir mentiras para ganarme el aplauso
               de los débiles.
               Si me das fortuna, no me quites la razón.
               Si me das éxito, no me quites la humildad.
               Si me das humildad, no me quites la dignidad.
               Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla,
               no me dejes inculpar de traición a los demás por no
               pensar igual que yo.
               Enséñame a querer a la gente como a ti mismo y a no
               juzgarme como a los demás.
               No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la
               desesperación si fracaso.
               Mas bien, recuérdame que el fracaso es la experiencia
               que precede al triunfo.







            www.lookmagazine.co
   98   99   100   101   102   103   104   105   106   107   108